Actividad 2: ¿Por qué letras?
Porque... Hay preguntas que desde su formulación logran conducir al interlocutor por lugares insospechados, tanto que la respuesta puede no ser una sola, como un serpenteo de ideas entre lo que es y lo que respondes a través de la condescendencia. ¿Por qué letras? Siempre me ha parecido una pregunta peliaguda, muy arriesgada. Gran parte por el hecho de que suelo no estar convencido de mí mismo. Temo que la respuesta no sea absoluta, que no cumpla con el estándar y que la conversación se obstruya con un oyente resignado a creer en mi palabra sin saber realmente que es lo que estoy tratando de decir (comenta con un corazón, si te ha pasado). Cuando era un niño acostumbraba pedir las cosas con base en el llanto, en autolesiones y pataleos. Hasta que por la desatención de mis padres me llegaron las palabras de la boca de una tía que me cuidaba. Después debió arrepentirse porque ya no pudieron callarme. Y así como no queriendo, las letras fueron trazando su maquiavelico plan sob...